ARNULFO AVILÁN : CRUZ SE VA EL ÚLTIMO ‘CHAMACO’

Por Ángel Chávez Córdova.
En su última plática con su hermano, nuestro columnista Francisco Avilán, le hizo una revelación histórica que quedará para la historia del Club, se nos va el último sobreviviente del primer Rayados de la historia.

Recién el sábado 27 de octubre de 2018 apareció “La historia jamás contada por Arnulfo Avilán” en la edición número 5 de nuestro periódico Rayados en la Vida y en la Cancha y el día 31 murió quien fue el último de los sobrevivientes del Monterrey en la Liga Mayor de 1945-46.

Arnulfo Avilán Cruz, apodado “Chamaco”, fue el primer jugador que salió del futbol local para jugar con el Monterrey en la Liga Mayor de 1945-46.

Arnulfo era originario de Guadalajara y hacia 1943 llegó a Monterrey, donde comenzó a jugar en Cementos Mexicanos y posteriormente en Tonelera Nacional, pasando en 1945 a la Selección Nuevo León que ganó el Campeonato Nacional y con la que metió un gol.

De allí se integró al Monterrey para jugar la Liga Mayor y fue titular indiscutible. Como extremo derecho, el “Chamaco” metió cuatro dardos ese torneo. Su primera diana la consiguió la jornada 21 en el triunfo del Monterrey 5-3 sobre el Marte.

Fue uno de los jugadores más destacados en el debut del Monterrey cuando ganó 1-0 al San Sebastián de León en el parque Cuauhtémoc de beisbol.

Igualmente jugó con el Deportivo Anáhuac y consiguió un tanto resolviendo una melé en el primer Clásico regio contra el Monterrey que fue goleado 3-0 el domingo 30 de agosto de 1953 en el Estadio Tecnológico dentro de la temporada 53-54.

Entonces con el Monterrey ganaban 250 pesos mensuales, primas de 25 pesos y aumentaban si alargaban sus victorias.

Al desaparecer los Transportistas fue a jugar en el Tampico don- de tuvo sus mejores años y también jugó con Atlante, Morelia y La Piedad.

En 1954 se informó que había firmado con el Monterrey de Segunda División, pero al parecer no llegó a un acuerdo.

Ya retirado fue fotógrafo de la Dirección de Prensa y Relaciones Públicas del Ayuntamiento de Monterrey.

Arnulfo, hermano de nuestro columnista Francisco Avilán, también fue técnico y jugador de los Jabatos del Nuevo León cuando aparecieron en 1957 para jugar en la Liga del Norte, considerada Tercera División, y los llevó al subcampeonato para después ingresar a la Segunda División en 1958.

Descanse en paz Arnulfo Avilán Cruz, con deseos de que sus familiares tengan pronta resignación.